Tal día como hoy, en 1533, fue fundada la ciudad de Cartagena de Indias. Nos la describe Miquel Silvestre en su libro Nómada en Sudamérica de la siguiente manera: "al penetrar dentro de la fortaleza viajamos de pronto al siglo XVIII. El barrio de casas pintadas de colores con sus balconadas de madera, las imponentes iglesias, las callejas de adoquines, las plazuelas, las flores colgadas, las cúpulas y los techos de tejas. Semeja un pueblo de Cádiz o Málaga pero todavía más bonito y mejor cuidado."
Pero, ¿a quién debemos semejante trozo de Andalucía al otro lado del océano? A otro de los #exploradoresolvidados que os traemos aquí.
Hablamos de Pedro de Heredia. Nació a finales del siglo XV en Madrid, aunque algunos afirman que en 1484, en el seno de una familia acomodada. Los hermanos Heredia emigraron al Nuevo Mundo, dejando una importante descendencia en Cartagena.
Contrajo matrimonio en 1516 con Constanza Franca, viuda adinerada gracias a la fortuna que le dejó su difunto esposo, quien invirtió su herencia en la empresa americana de Pedro. Tuvieron una hija, que murió muy joven, y un hijo, Antonio de Heredia, quien acompañaría a su padre toda su vida.
En 1522 se sabe que Pedro de Heredia residía en Santo Domingo como armador de un buque que realizaba la ruta de Sevilla a Santo Domingo. En la década de 1520 también estaba asociado con Damián de Peralta como propietarios de una fábrica azucarera. También se dedicaba al negocio del oro y perlas, lo que le permitía tener una posición de prestigio en la isla.
En 1528 fue nombrado teniente de gobernador de Pedro de Vadillo en Santa Marta, en Tierra Firme, en la actual Colombia.
En 1532, estando en España, se emitió una Real Cédula por la que se le nombraba gobernador de un territorio que se extendía, según dice el escrito, "desde el Río Grande que está entre la provincia de Santa Marta y Cartagena hasta el río Grande que está en Urabá, que serán setenta leguas de costa con las isletas que confinan con la dicha tierra”. El 29 de septiembre de 1532 zarpaba con un galeón y una carabela desde Sanlúcar de Barrameda hacia Santa Marta. Se unió a la expedición la indica Catalina, personaje clave en el inicio del mestizaje en Cartagena de Indias y sus territorios, raptada de niña por Diego Nicuesa. Era la intérprete de la hueste de Heredia además de mantener lazos estrechos con él. Ayudó en la evangelización de los pueblos indios, facilitando el asentamiento y el entendimiento.
El 14 de enero de 1533 llegaba a la bahía de Cartagena, donde más tarde se fundaría Cartagena de Indias, siendo la fecha aceptada el 1 de junio del mismo año, si bien no se conoce registro sobre la fecha exacta de su fundación.
Pedro de Heredia, además de fundar Cartagena, realizó numerosas expediciones de exploración, como las costas de Urabá, donde otros fracasaron por la belicosidad de sus tribus, o el interior, donde nadie se había atrevido a explorar, mandó fundar varios asentamientos como San Sebastián de Buena Vista, María La Baja o Santa Cruz de Mompox.
A finales de 1554 se enfrentaba a su tercer juicio de residencia, habitual cada vez que finalizaba el cargo de gobernador. Fue declarado culpable de maltrato a indios y malversación de fondos entre otros cargos, dejando el juez de residencia pendiente de sentencia, que debía dictar el Consejo de Indias. Lógicamente perdió su cargo y embarcó en la flota de Cosme Farfán con destino al Consejo de Indias en España para apelar su sentencia. A su llegada a Sevilla, el barco naufragó en el Guadalquivir, muriendo Pedro de Heredia ahogado en enero de 1555.
El 20 de septiembre de 1558, el Consejo de Indias emitió la sentencia definitiva, quedando absuelto de todos los cargos.

