05/10/1568
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Tal día como hoy, el 5 de octubre de 1568, moría el descubridor del Chaco. Hablamos de Nuflo de Chaves, también conocido como Nufrio, Ñuflo.

Nufrio nació hacia 1518 en tierra extremeña, como muchos de los conquistadores del siglo de oro. En concreto lo hizo en Santa Cruz de la Sierra, provincia de Cáceres. Hijo del hidalgo trujillano Álvaro de Morales, con raíces portuguesas, y de María de Sotomayor, hija de Diego García de Chaves, de donde toma el apellido. Dado su origen, se presupone que recibió educación en letras y armas. Tuvo un hermano, fray Diego de Chaves, monje dominicano, misionero y confesor de Felipe II.

Nada más se sabe de su estancia en España.

Nufrio partía el 2 de octubre de 1540 desde Sanlúcar de Barrameda hacia el Nuevo Mundo, en la expedición de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, adelantado del Río de la Plata. La expedición desembarcó en la isla Santa Catalina el 20 de marzo de 1541. Al ser imposible continuar por mar hasta Buenos Aires, decidieron seguir por tierra desde Brasil hasta Paraguay. Cabeza de Vaca confió a Chaves el transporte de unos ochenta heridos, arribando por vía fluvial al Paraguay en 1542 sin una sola baja, a pesar de las dificultades y los ataques de los indios.

En octubre de ese año participa en la expedición de Domingo Martínez de Irala por el Paraguay hasta las tierras de las tribus xarayes. Al año siguiente participa en otra en la que descubren el Puerto de los Reyes.

El 25 de abril de 1544 tomó parte en las declaraciones contra Cabeza de Vaca que terminaron con éste enviado preso a España.

En octubre de 1546 lo envía Irala a explorar las tierras de las tribus mayas para buscar un camino hacia al Sierra de la Plata, expedición que realiza en tan sólo dos meses sin una sola baja.

En marzo de 1547 realiza una nueva exploración con canoas por el río Pilcomayo hasta los Andes orientales. A finales de ese mismo año, forma parte de otra expedición de Irala a la Sierra de la Plata y las tierras del Rey Blanco (nombre que se debe a la leyenda de un rey que se cubría con ropa hecha de láminas de plata) desde el río Paraguay a través del Chaco boreal, tierras inexploradas hasta el momento. Continuaron hasta toparse con indios que hablaban español, pues ya se encontraban en tierras del virreinato de Perú. Este viaje acabó en fracaso, pues no pudieron encontrar las míticas tierras de plata.

Ñuflo de Chaves fue quien introdujo las ovejas y las cabras en Paraguay. Fue a su regreso desde Lima, a donde fue enviado en 1548 por Irala, con la rebelión de Gonzalo Pizarro recién acabada, con el fin de lograr que se nombrase a Irala gobernador del Río de la Plata, hecho que no logró.

En 1553 realizó una nueva expedición aguas arriba del río Paraguay hasta el país de los indios chiquitos, nombre al que deben al tamaño de las puertas de sus cabañas, y los indios itatines, una tribu belicosa.

En 1554 fue enviado al Gurirá, con el fin de establecer una barrera de contención para frenar los avances de los portugueses, que buscaban expandirse centrándose en la cacería de esclavos.

Regresó a principios de 1557. Irala ya había fallecido en octubre del año anterior y él quedó como tutor de sus hijos.

Gonzalo de Mendoza, gobernador interino, lo envía en febrero de 1558 a una expedición hacia el norte, con el fin de fundar una ciudad en tierras de los xarayes. Dos cientos españoles en veintitrés pequeñas naos parten en busca de oro y plata, pero en su lugar, sólo encuentran resistencia por parte de los indios. Los enfrentamientos generan una división en la expedición, volviendo la mayor parte, ciento cuarenta soldados, con Gonzalo Casco al mando. Tan solo sesenta soldados se mantuvieron fieles Chaves. El 18 de agosto de 1559 fundaría Nueva Asunción (hoy en Bolivia) a orillas del río Guapay, ciudad que intentaría disputarle sin éxito el capitán Andrés Manso que venía desde el Perú.

El 26 de febrero de 1561 funda Santa Cruz de la Sierra, en recuerdo de su pueblo natal, a pie de una sierra y a orillas de un arroyo.

Chaves regresó a Asunción y contó lo maravilloso que era la nueva fundación, lo que provocó el llamado "éxodo de 1564", en la que cientos de españoles, incluido el gobernador Francisco Ortiz de Vergara y el obispo Pedro Fernández de la Torre, emigrasen a su nuevo destino.

En 1568, un numeroso grupo de colonos, decidieron volver a Asunción decepcionados, pues la realidad no cumplió con sus expectativas. Chaves los escoltó en el viaje de vuelta, yendo en cabeza con un pequeño grupo de soldados. En un poblado de los itatines, un cacique lo invitó a descansar, aprovechando el momento de relajación para atacarle por la espalda y de un golpe de macana, partirle el cráneo, provocándole la muerte.

#exploradoresolvidados

Nufrio de Chaves