22/02/1512
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Américo Vespucio (Amerigo Mateo Vespucci) nació un día como hoy en 1454 en Florencia. Hijo de un notario.

Es la persona que ha dado nombre a todo un continente. Sin embargo, no fue él quien se lo puso.

Con alrededor de 25 años emigró a Francia donde permaneció hasta 1482, cuando volvió a su Florencia natal.

No fue hasta comienzos de 1492 cuando se mudó a Sevilla. Una vez allí, y hasta 1496, Vespucio colaboraba en los aprestos de los barcos que hacían la recién establecida ruta entre el Nuevo Mundo y España, cuando se liquidó la compañía para la que trabajaba.

Como navegante, su mayor éxito fue trabajar como Piloto Mayor para la Casa de la Contratación, examinando y graduando a pilotos, así como asesorar a navegantes.

Respecto a los viajes de Vespucio, es difícil saber en cuántos viajes ha participado, pues no figura en ninguna nómina de tripulantes. Se sabe de sus viajes por las cartas que envió en vida. Sin embargo, incluso en vida, había quienes dudaban de la veracidad de sus relatos.

Se pregunta Miquel Silvestre en Nómada en Sudamérica, "¿Y cómo un marino tan poco experimentado logró dar su nombre al mayor descubrimiento geográfico de la Historia...? Por el fenomenal poder que tienen las fabulaciones bien construidas. Vespucio no descubrió nada pero sí escribió en 1503 un buen relato de viajes al que tuvo el acierto de poner un gran título: Mundus Novus. En esta carta narra su expedición de 1501 en barcos portugueses a las costas de Venezuela, pero Américo se pintó a sí mismo como al héroe de la aventura y exacerbó el tremendismo del relato con descripciones pornográficas de sexualidad y canibalismo en aquel mundo nuevo." Según indicó Vespucio en la carta, convivió 27 días entre los indígenas. Tuvo el acierto de relatar, al igual que hiciera Colón en 1498 cuando descubrió el río Orinoco, que aquellas tierras no eran islas, sino tierra firme. 

La carta Mundus Novus, tras pasar por las manos de Jean Basin de Saudaucourt, se hizo muy popular y se tradujo en varios idiomas, circulando por toda Europa. Además, la carta, tras su edición y convertida en libro compuesto de prólogo, epílogo y nueve capítulos, contó con la suerte de llevar un mapa creado por el cartógrafo Martin Waldseemüller, quien incluyó un nuevo continente diferenciado de Asia, con un océano entre ellos que no sería descubierto hasta años después por Vasco Núñez de Balboa. Escribió junto a ese continente "América", en honor a quien consideraba el descubridor, y fue así, cómo el mundo aceptó dicho nombre por válido perdurando hasta hoy. A pesar de que un nuevo mapa de 1513 del mismo cartógrafo, corregía los errores, no sirvió para deshacer el desatino.

Hoy en día, los historiadores dan credibilidad a dos viajes. El primero, bajo bandera española en la primera expedición de Alonso de Ojeda que partió el 18 de mayo de 1499 desde Cádiz.

El segundo viaje, bajo bandera portuguesa y con Gonzalo Coelho al mando, partiendo el 13 de mayo de 1501 desde Lisboa hacia las costas de Brasil.

Tras este viaje, retornó a Sevilla. En 1505 se le concedió la condición de castellano y se le nombró junto a Vicente Yáñez Pinzón capitán de una expedición que nunca se llevó a cabo. En 1508 fue nombrado el primer Piloto Mayor de la Casa de la Contratación, puesto recién creado y que le impediría navegar. Simultáneamente era armador, invirtiendo en algún que otra expedición.

Vivía en Sevilla en una casa modesta en el Postigo del Carbón, donde murió el 22 de febrero de 1512. Fue enterrado en la iglesia de San Miguel, donde tenía su panteón la familia de su esposa, María Cerezo.​ El convento de San Francisco fue derribado tras la desamortización de 1835 y la iglesia de San Miguel fue derribada por la Junta Revolucionaria de 1868. En la actualidad, su tumba se encuentra en la iglesia de Ognissanti de Florencia.

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