12/06/1524
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Tal día como hoy, el 12 de junio de 1524, muere en Santiago de Cuba, otro de los #exploradoresolvidados. Hablamos de Diego Velázquez de Cuéllar, quien sería el primer gobernador de Cuba, cargo que ostentó desde 1511 hasta su muerte. Nacido, como su nombre indica, en la ciudad segoviana de Cuéllar en torno al año 1464 en el seno de una familia noble. Su vida estaría ligada a la conquista de Cuba, o Juana, como Cristóbal Colón la bautizó en honor a una de las hijas de los reyes Católicos. 
Tuvo varios hermanos que navegaron también a las Indias como conquistadores y pobladores. Se dice que combatió en Nápoles junto al Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, y también en la conquista de Granada en 1492.
El 25 de septiembre de 1493 zarparía junto a Cristóbal Colón formando parte del séquito de hidalgos. Se estableció en La Española para no volver a la península nunca más.
Sus primeros años en La Española no tienen mayor trascendencia. Se mantendría alejado de las disputas políticas ente Colón y sus opositores. Logró tener una situación económica muy próspera gracias a las encomiendas que obtuvo.
Con la llegada de Nicolás de Ovando en 1502, su persona tomó un protagonismo que no había tenido hasta entonces. Fue una persona clave en la pacificación de Jaragua (1503-1504) logrando la paz en Cuba. Como muestra de agradecimiento, Ovando lo nombró teniente de gobernador de las cinco villas que se fundaron en estas tierras además de una buena encomienda que le haría obtener suculentos beneficios.
Con la llegada de Diego Colón, primogénito de Cristóbal Colón, en julio de 1509 a La Española, sustituyendo a Ovando en el cargo de gobernador, se abría un nuevo panorama político para nuestro protagonista segoviano. Uno de los nuevos proyectos era explorar las islas cercanas a La Española y entre ellas estaba Cuba. 
Tras el rechazo por parte de la Corona que llevara a cabo dicha tarea Bartolomé Colón, hermano del gran Almirante, se le encomendó la tarea a Diego Velázquez de Cuéllar. En 1511 partía desde Salvatierra de la Sabana, la ciudad más cercana a la isla de Cuba, con una flota de tres o cuatro navíos y unos trescientos hombres. Entre ellos se encontraba un joven Hernán Cortés, que era secretario de Velázquez, y Bartolomé de las Casas, por entonces encomendero en La Española y que tendría en el futuro, ya como clérigo, una gran influencia para que se promulgasen las Leyes Nuevas de 1542 en favor de la protección de los indios.
El 15 de agosto de 1511, fundaba la villa de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa, en la zona oriental de la isla. El cacique Hatuey, quien había huido de La Española años atrás, junto los los nativos de Cuba (ciboneys) atacó a los españoles, pero fueron derrotados y el cacique sentenciado a morir en la hoguera. La pacificación de Cuba se llevó a cabo con la inestimable ayuda de Pánfilo de Narváez, quien fue un capitán muy destacado, logrando que en 1513 hubiera paz en la isla.
Tuvo un matrimonio efímero con María de Cuéllar, quien murió en menos de una semana de forma repentina.
El 5 de noviembre de 1513 fundó la segunda villa de Cuba, San Salvador de Bayamo, actualmente en otro emplazamiento. Le siguió en diciembre Villa de la Santísima Trinidad, hoy Trinidad, donde fijó la capital.  El 2 de febrero de 1514 fundó Santa María del Puerto Príncipe y al mes siguiente, Sancti Spiritus. 
Por estas fechas, siendo adelantado de Cuba, se distanció de Diego de Colón, situándose con los opositores. Esto produjo un enfrentamiento con Hernán Cortés.
Cuba, por su mejor situación que La Española, era el lugar ideal para iniciar futuras exploraciones. De esta forma, Diego de Velázquez envió en 1517 la expedición de Francisco Hernández de Córdoba en busca de tierras al oeste y que terminó por descubrir Yucatán. Y el 18 de abril de 1518 zarpaba Juan de Grijalva y Pedro de Alvarado para explorar esas tierras. 
Al mismo tiempo, mandó a Pánfilo de Narváez a España para que mediara ante el monarca y le nombrara adelantado de lo que se descubriera en las nuevas tierras, capitulación que se firmaría el 13 de noviembre de 1518.
Simultáneamente preparaba otra expedición con Hernán Cortés a la cabeza, pero se produjo un enfrentamiento entre ambos por el casamiento de Cortés con Catalina Suárez Pacheco. Tras partir Hernán Cortés en noviembre de 1518 desde Santiago de Cuba, al hacer escala en Trinidad, Velázquez de Cuéllar, al no fiarse del capitán Cortés, decidió retirar los poderes para que no continuara con la expedición. Sin embargo, éste hizo caso omiso y prosiguió con la empresa.
A mediados de 1519, llegó a la isla una epidemia de viruela que arrasó con la población indígena, sin embargo no afectó a los españoles. Esto obligó a traer mano de obra desde África, siendo ésta la razón por la que hay población negra en la isla.
La llegada de Pánfilo de Narváez con las capitulaciones firmadas por el rey, permitió la preparación de una gran armada con Narváez a la cabeza en dirección al Yucatán. Así, el 15 de marzo de 1520, zarpaban 19 navíos en busca de Cortés. Algunas fuentes hablan de 18 buques, pero esto es debido a que son los que llegaron a su destino. Uno naufragó cerca de las costas mexicanas, llevándose cien vidas al fondo del mar. Esta expedición terminaría en fracaso, pues Pánfilo quedó preso y casi todos sus hombres al mando de Cortés.
La rivalidad con Diego de Colón, que se posicionó a favor de Hernán Cortés, no le ayudó. En mayo de 1524 se iniciaron los trámites para hacerle el juicio de residencia, que no iba a ser favorable por haber maniobrado en contra de los intereses de Cortés y el gobernador Diego de Colón. Además tuvo que sufrir los éxitos en México. 
Según se cuenta, el 12 de junio de 1524, fallecía a causa de una ataque de rabia  en su casa de Santiago de Cuba, que a día de hoy aún se puede visitar.

Diego Velázquez de Cuéllar